Integrar la realidad aumentada en la vida cotidiana ¿Es lo mejor?

Integrar la realidad aumentada en la vida cotidiana ¿Es lo mejor?

Nos surgen dudas de que el uso de esta tecnología sea lo más adecuado para integrar la vida cotidiana y modificarla. Existen muchos avances tecnológicos que representan un gran cambio en nuestras vidas, pero la realidad aumentada es una tecnología que incide de lleno en ellas. En esta ocasión, indagamos sobre si es lo mejor integrar esta tecnología en la vida cotidiana.

Muchísimas mejoras

Lo primero que nos hace pensar en esta posibilidad, es que el uso de la realidad aumentada incrementa la calidad de vida de las personas y de las empresas. Pero, muchos se preguntan ¿Cómo mejora nuestra calidad esta tecnología? ¿La mejora de verdad?

Hasta ahora, nos surgen más preguntas que respuestas sobre la realidad aumentada, ya que nos estamos sumergiendo en un mundo que no conocemos por completo, ni sabemos qué consecuencias puede tener, por lo que es normal que exista cierta preocupación al respecto.

Numerosas aplicaciones

A día de hoy, la realidad aumentada cuenta con un grandísimo número de aplicaciones en diversos sectores, como la educación, medicina, industria, marketing y publicidad o el entretenimiento. Por lo que, se contempla como una tecnología que tiene prometedoras aplicaciones, pero ha tenido la mala suerte de convivir con la realidad virtual.

Decimos que ha tenido la mala suerte de convivir con la realidad virtual porque ésta es mucho más barata, aunque tiene otros efectos no deseables para la vida cotidiana, como es la exagerada inmersión que tiene.

¿Cuál promete más?

Actualmente, la realidad aumentada presenta muchas ventajas, pero la realidad virtual también tiene muchos puntos fuertes. Así que, nos surge la duda de cuál promete más, por lo que hemos recabado datos y el panorama se presenta así:

  • La realidad aumentada se presenta como herramienta para ofrecer información adicional a la que vemos; la virtual, sirve para experimentar entornos artificiales a través de la simulación de sensores.
  • La realidad virtual provoca desorientación en el 78% de las mujeres y en el 33% de los hombres. La realidad aumentada es más flexible y tiene muchos tipos.
  • La virtual, a priori, cuesta menos dinero que la aumentada, si queremos hacer uso de gafas.
  • La virtual no es compatible con la vida cotidiana; la aumentada, promete mejorar la vida cotidiana, aumentando la calidad de vida del usuario, como, también, su experiencia.
Cerrar menú